De las resistencias a las alternativas 3ra parte

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Ir abajo

De las resistencias a las alternativas 3ra parte

Mensaje  dayrdan el Sáb Mar 01, 2008 1:52 pm

¿De dónde puede provenir el cambio?
Entre las fuerzas que actúan a favor de un cambio, los movimientos de resistencia se manifiestan en todos los sectores geográficos del planeta, incluso en un país que está, por el momento, por completo al margen del proceso de los foros sociales: China. Este país está en vías de ser escenario de luchas extremadamente importantes, que no dejan de recordar el período de finales del siglo XIX y comienzos del XX. Frente a un capitalismo salvaje emergen allí unas formas de resistencia obrera y ciudadana que evocan las que conocieron Europa y América hace un siglo. Es probable que una diferencia fundamental haga más difícil el nacimiento de un proyecto revolucionario en China: tanto el socialismo como el comunismo padecen un tremendo descrédito, porque ha sido en su nombre que las autoridades han gobernado el país hasta ahora. El descrédito que pesa sobre el socialismo es terrible, la pérdida de referencias es evidente y la aversión hacia la política puede ser duradera.
De hecho, el tan deseado cambio puede provenir de cualquier lugar del mundo.
Venezuela, Bolivia y Ecuador: actores del cambio
Pero si de habla de un cambio revolucionario, en este momento el Sur parece ser un marco más propicio que el Norte. Lo que hoy parece ser más innovador y podría acercarnos a grandes cambios son las experiencias venezolana, boliviana y, más recientemente, ecuatoriana. Desde luego, hay que analizarlas con un espíritu crítico y no idealizarlas. Las desviaciones son posibles, el riesgo de no dirigirse hacia una verdadera redistribución de la riqueza acecha estas experiencias, que están sometidas a una fuerte resistencia de los capitalistas tanto del interior como del exterior, sin contar las presiones de los gobiernos de los países más industrializados y de sus aliados en la región (los regímenes de Álvaro Uribe en Colombia y de Alan García en Perú). Estas tres experiencias no se reducen al papel de Hugo Chávez, de Evo Morales y de Rafael Correa, aunque sus figuras sean importantes. Representan hasta ahora un papel positivo en el proceso y son la expresión de poderosos movimientos en curso en sus respectivos países. Pues Evo Morales no estaría donde está sin las grandes movilizaciones de Cochabamba en abril de 2000 contra la privatización del agua, y el movimiento aún más amplio de enero-febrero y de octubre de 2003 contra la privatización del gas natural. Chávez no habría accedido a la presidencia en 1998 si no hubiera habido la enorme revuelta contra el FMI de 1989 y la pujante resistencia de los venezolanos. Rafael Correa no habría sido elegido sin los diez años de lucha precedentes, que provocaron la caída de cuatro presidentes de derecha. [21]
Los tres constituyen un ejemplo porque el movimiento encontró en ellos una expresión en el bando gubernamental. Los tres gobiernos han asumido la iniciativa del punto de vista de los bienes comunes: el boliviano recuperó el control del gas, del petróleo y del agua, el venezolano aseguró el control público de la producción petrolera y puso la renta del petróleo al servicio de un nuevo proyecto social en el marco de una redistribución a escala regional. Venezuela firmó acuerdos con los países no exportadores de la región y les vende el hidrocarburo a un precio inferior al del mercado internacional. Por otra parte, Cuba, que aportó 20.000 médicos que trabajan voluntariamente en Venezuela para proporcionar atención sanitaria gratuita a la población, ha desarrollado con éste país y con Bolivia relaciones de cooperación muy interesantes. Se trata de una forma de trueque entre dichos países, dotados de diferente capacidad, de historias diferentes y de modelos políticos diferentes. Ecuador está en pleno proceso de reforma constitucional, que puede conducir a un avance significativo de la democracia en el país. A su vez, el presidente ecuatoriano afirmó en repetidas ocasiones la voluntad de cuestionar el pago de las deudas ilegítimas y constituir una comisión de auditoría integral de la deuda pública externa e interna.
La experiencia que viven estos tres países andinos no carece, realmente, de interés. La referencia al combate de Simón Bolívar [22] marca la voluntad de relacionar la experiencia actual con las acciones revolucionarias del pasado arraigándolas en la realidad latinoamericana. Se percibe también una decidida voluntad de reivindicar las luchas de emancipación libradas por los pueblos nativos, especialmente la rebelión encabezada por Túpac Amaru, [23] así como tuvo a su frente a Túpac Catari. [24] En fin, el aporte de los africanos a la riqueza cultural de países como Venezuela, Bolivia [25] y Ecuador es reconocido cada vez más.
Torcer el curso de la historia a favor de la emancipación de los oprimidos
¿De dónde pueden provenir las fuerzas capaces de invertir el curso de los últimos treinta años? Unas experiencias ejemplares, tales como las de Venezuela, de Bolivia y de Ecuador, confluirán otras de América del Norte, de Europa, de África y de Asia. Esta conjunción de las fuerzas del viejo mundo con las del nuevo podría producir un verdadero giro del curso de la historia. Dicho esto, nada está garantizado. Por ello la importancia de que cada uno de nosotros participe en las acciones ciudadanas.
Hacia el socialismo del siglo XXI
No es necesario creer en el desmoronamiento del capitalismo o en la victoria de un proyecto revolucionario para actuar cada día y resistir a las denegaciones de justicia. En la historia no hay nada ineluctable. El capitalismo no se derrumbará por sí mismo. Incluso si una nueva gran experiencia revolucionaria no sea para mañana, es razonable imaginar que volvemos a partir hacia experiencias de tipo socialista que conjuguen libertad e igualdad. Esta idea no goza en absoluto de unanimidad en el movimiento altermundialista del Foro Social Mundial, pero somos muchos los que pensamos que hay que reinventar el socialismo en el siglo XXI.
Más allá de las experiencias traumáticas del siglo XX, más allá de la figura repelente del estalinismo, de lo que pasó en China o en Camboya con Pol-Pot, hay que reanudar el proyecto socialista de emancipación del siglo XIX y los valores revolucionarios del siglo XVIII y aún más lejos, pues las luchas de emancipación de los oprimidos jalonan la historia de la humanidad, de Espartaco a las luchas actuales, pasando por Túpac Amaru y los rebeldes afrodescendientes de Brasil encabezados por Zumbi. Se ha de tener en cuenta los nuevos aportes de múltiples actores y las nuevas reivindicaciones e insertar todo ello en la realidad del siglo XXI. El socialismo del siglo XXI es la unión libre de los productores, es la igualdad hombre/mujer, es un proyecto internacional, una federación de países y de regiones en el marco de grandes entidades continentales y del respeto de los textos fundamentales, de los pactos internacionales, tales como la Declaración Universal de los Derechos Humanos de 1948, el Pacto Internacional Relativo a los Derechos Sociales, Económicos y Culturales de 1966, de una serie de instrumentos para la definición de los derechos en el marco internacional y universal escritos y conquistados por las precedentes revoluciones. La concreción de estos derechos fundamentales no se podrá realizar más que con la aplicación creativa de un nuevo modelo de socialismo en el siglo XIX. Este siglo tiene aún más de nueve décadas por delante... www.ecoportal.net
*Éric Toussaint - Febrero de 2008
CADTM- www.cadtm.org
Notas:
[1] La dirección de la empresa pública Petróleo de Venezuela SA (PDVSA), creada a raíz de la nacionalización del petróleo venezolano en los años 70, había favorecido progresivamente los intereses privados y a Washington (en la medida en que una gran parte de los beneficios eran declarados en Estados Unidos por las filiales de PDVSA presentes en este país) hasta el momento en que el gobierno de Hugo Chávez retomó el control en 2001-2002.
[2] Eso no impide que Washington y varios gobiernos europeos traten de desestabilizar los gobiernos de Bolivia, Venezuela y Ecuador, en particular, apoyando a los sectores capitalistas que en estos países intentan provocar la secesión de los territorios ricos: la burguesía blanca de Santa Cruz en Bolivia, de Guayaquil en Ecuador, de Zulia en Venezuela. Hay que seguir de cerca esta estrategia de la tensión porque puede ganar amplitud. La mayoría de los media tienden a presentar la voluntad de secesión de estos territorios más ricos como el ejercicio de un derecho democrático de los pueblos, mientras que esta acción es manipulada por sectores minoritarios que se oponen a las reformas sociales, porque amenazan sus privilegios y su control del poder y del dinero.
[3] Para una presentación crítica de los ODM, ver Damien Millet y Eric Toussaint, 60 Questions/60 Réponses sur la dette, le FMI et la Banque Mondiale, CADTM-Syllepse, Lieja-París, 2008.
[4] Ver el capítulo 6, «Ecuador: los desafíos de la nueva constituyente y de la deuda», discurso del presidente Rafael Correa en las Naciones Unidas, que señala claramente lo inadecuadas que son las OMD.
[5] Las movilizaciones contra el G7 en París y por la anulación de la deuda se efectuaron en el marco de la campaña «Ça suffat commeci», que se encuentra en la base del nacimiento del CADTM.
[6] En realidad, Evo Morales tuvo un predecesor, Benito Juárez, presidente mexicano en los años 1860, que repudió la deuda pública externa, lo que le valió la intervención de los ejércitos europeos que impusieron en el poder al emperador Maximiliano de Austria.
[7] Apoyado por el Banco Mundial y el FMI, Salinas de Gortari había obtenido del Congreso mexicano la reforma de la Constitución mexicana para privatizar los bienes comunales (ejidos).
[8] También inspiró al Comité para la Anulación de la Deuda del Tercer Mundo (CADTM) el nombre de su revista, Les Autres Voix de la Planète.
[9]| Ver el dossier del CADTM dedicado a la contracumbre en CADTM-GRESEA, Banque Mondiale, FMI, Organisation mondiale du Comerse: ça suffit! Periódico trimestral del CADTM, 3er trimestre 1995, pp 42-74.
[10] Las luchas estudiantiles en Perú provocaron la caída del dictador Alberto Fujimori en noviembre de 2000.
[11] Huelga en la universidad UNAM de México desde abril de 1999, que tuvo una duración de 10 meses.
[12] Luchas estudiantiles en los campus sobre temas sociales y fuerte participación en las movilizaciones antiglobalización y contra la guerra.
[13] Participación masiva de jóvenes en las movilizaciones antiglobalización y contra la guerra del 2000 al 2004.
[14] Idem.
[15] Luchas estudiantiles contra el contrato de primer empleo y diversas reformas universitarias. Lucha de los jóvenes de las banlieues.
[16] Luchas estudiantiles en los años 2006-2007 contra la privatización de la universidad.
[17]| Luchas de los estudiantes de los liceos, apodados «pingüinos», contra el proyecto de reforma del gobierno socialista de Bachelet en el 2006.
[18] C.A. Bayly, La naissance du monde moderne (1780-1914), Les Editions de l’Atelier/Editions Ouvrières, París, 2007, p. 245. Según Bayly, la rebelión de los Taiping y la represión causaron 20 millones de muertos. China tenía en 1850 unos 450 millones de habitantes.
[19] La Asociación Internacional de Trabajadores (AIT), conocida como Primera Internacional, fue fundada en 1864 por iniciativa, principalmente, de Karl Marx y Friedrich Engels. Colectivistas llamados «antiautoritarios» (la corriente internacional de Mikhail Bakunin), colectivistas (marxistas), mutualistas (partidarios de Pierre-Joseph Proudhon) se encontraban en ella. Militantes políticos, sindicalistas y cooperativistas colaboraban juntos. La I Internacional se fracturó después de la derrota de la Comuna de París en 1871. En sus estatutos de 1864 (redactados por Marx), la AIT afirmaba que «la emancipación de los trabajadores ha de ser obra de los propios trabajadores». La II Internacional fue fundada por iniciativa de F. Engels, principalmente, en 1889. Influenciada al principio por las ideas marxistas, evolucionó progresivamente hacia posiciones moderadas. Se alcanzó un punto de no retorno cuando los partidos políticos de la II Internacional adoptaron posiciones antagónicas en agosto de 1914 con ocasión del estallido de la primera guerra mundial. Aún existe con el nombre de Internacional Socialista, y la integran los principales partidos socialdemócratas, que van desde el SPD alemán al PSOE español, pasando por el partido del presidente tunecino Ben Alí (ver la página oficial de la Internacional Socialista, http://www.sociaslistinternational.org/maps/french/fafrica.htm ), el Partido Laborista de Israel, la Unión Cívica Radical de Argentina, el FSLN de Nicaragua, el PS francés, etc. La III internacional, fundada por Lenin en 1919 se convirtió gradualmente en un instrumento de la política exterior del régimen estalinista y fue disuelta por J. Stalin en 1943. (ver http://fr.wikipedia.org/wiki/Komintern ) La IV Internacional fue fundada en 1938 en Francia por Leon Trotsky ante la degeneración burocrática dictatorial de la URSS y la incapacidad de la III Internacional de luchar eficazmente contra el fascismo y el franquismo. Diversas organizaciones y corrientes internacionales, activas en la resistencia a la globalización, se reivindican de la IV Internacional (http://fr.wikipedia.org/wiki/QuatriC3%%A8me_Internationale ; ver igualmente http://fr.wikipedia.org/ y www.inprecor.org/ ).
[20] Ver www.forumsocialmundial.org.br/main.php?cd_language=3&id_menu=4
[21] Abdalá Bucaram en febrero de 1997, Jamil Mahuad en enero de 2000, Gustavo Noboa en enero de 2003 y Lucio Gutiérrez en abril de 2005.
[22] Simón Bolívar (1783-1830) fue uno de los primeros que intentaron unificar los países de Latinoamérica para constituir una sola nación, unida e independiente. Después de una larga lucha logró liberar Venezuela, Colombia, Ecuador, Perú y Bolivia de la dominación española. Considerado un héroe auténtico, su nombre se encuentra vinculado a muchos sitios de toda Latinoamérica.
[23] En el siglo xvi, el inca Túpac Amaru y sus partidarios combatieron sin desmayo a los conquistadores. Capturado por el ejército español, fue condenado a muerte y descuartizado en la plaza mayor de Cuzco, el 24 de septiembre de 1572.
[24] El aymará Túpac Katari (1750-1781) puso en pie un ejército de 40.000 combatientes que marcho sobre La Paz en 1781. A las autoridades coloniales les llevó dos años aplastar la sublevación, que gozaba de un amplio apoyo de la población indígena. Los ocupantes españoles lo ejecutaron por descuartizamiento. Antes de morir habría dicho: «A mí sólo me mataréis, pero mañana volveré y seré millones.» Su figura ha inspirado las luchas sociales bolivianas de los últimos años.
[25] Al respecto, ver el proyecto de Constitución aprobado por la asamblea constituyente en diciembre de 2007.

dayrdan

Cantidad de envíos : 1897
Fecha de inscripción : 07/12/2007

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Volver arriba


 
Permisos de este foro:
No puedes responder a temas en este foro.